Un solo interlocutor
Hablas siempre con quien construye. Sin tickets, sin traspasos, sin esperas.
El de los rizos y las gafas doradas. Detrás de Xellux no hay una agencia, solo una persona: cada app, cada diseño y cada respuesta salen de mí.
Can Yigit. Fundador y desarrollador, Bremen, Alemania

Nada de historias de agencia. Una persona, un plan y bastantes noches largas.
Durante mi formación como técnico informático lo tengo claro enseguida: el software no es un trabajo para mí, es un oficio. Quiero entender cómo funciona todo, hasta la última línea.
Como desarrollador de Shopware construyo tiendas online por las que pasa dinero de verdad. Ahí aprendes lo que el software tiene que aguantar: carga, seguridad y usuarios sin paciencia para malas interfaces.
Fundo Xellux en Bremen: diseño, código e IA de una sola mano, por suscripción y sin caos de proyectos. Sin estructuras pesadas, sin traspasos, con una sola firma.
Del estudio nacen productos propios: Xellux Meet, la Xellux ID y pronto Lead AI. Todo comparte un login y todo sale de las mismas manos. Las mías.
Cuatro productos, una cuenta. Y esto es solo el principio.
Hablas siempre con quien construye. Sin tickets, sin traspasos, sin esperas.
Código limpio, diseño cuidado e IA justo donde de verdad ayuda.
Respuestas claras, cifras honestas y cero palabrería de agencia. Te digo las cosas como son.
Verde, espumoso y algo cuestionado: el matcha es mi combustible. El café tuvo su oportunidad.
Mi seña de identidad desde el primer día. Me reconoces al instante en cualquier videollamada.
Muevo píxeles y animaciones hasta que todo se siente bien. Incluso a las dos de la madrugada.
Mi mejor código nace después de medianoche. Mis mejores ideas también, por desgracia justo antes de dormirme.
Xellux Meet y la Xellux ID empezaron como proyectos paralelos. Algunas misiones secundarias acaban siendo la principal.
También existo como sticker, míralo arriba en el título. El Can real saluda menos, las gafas son las mismas.
He visto demasiadas veces lo que pasa cuando demasiadas manos tocan el software: se vuelve lento, caro y al final no transmite nada.
Xellux es mi respuesta. Productos que encajan entre sí, una cuenta para todo y una sola firma. Con una promesa: o se siente bien, o no sale a producción.